No me planteé pillar un ciclocomputador con GPS hasta después de subir el puerto d'Envalira, ya que registré toda la actividad con la app del móvil (U biker, buena aplicación, la tienes referenciada en recursos y herramientas) haciendo que gastara batería a punta pala, obligándome a cargar en marcha y llegando a casa por los pelos de quedarme totalmente vacío de energía.
Mal plan, si quería hacer de nuevo tantas horas o más en bici (me tiré unas 20) necesitaba separar el registro del GPS del propio móvil, que debería utilizarse para consultar el mapa, echar fotos, consultar info y sobretodo como herramienta de emergencia; así como del gasto de las powerbanks que suelo llevar, que debería gastarse en la carga y ampliación de la batería de la antorcha; llamarla linterna es quedarse corto, ya que alumbra una barbaridad (me pillé una Shadowhawk por Aliexpress por algo menos de 25 € junto a un adaptador para manillar).
Con esto en mente, busqué los meses siguientes un ciclocomputador GPS que tuviera una buena relación de características, calidad y precio. Los requisitos que debía cumplir eran realmente sencillos:
- Registro GPS de la ruta y exportación en GPX y/o a Strava.
- Seguimiento de datos: mínimo hora, velocidad actual y media.
- Seguimiento de ruta (opcional pero deseable).
- Gran autonomía de la batería.
- Recarga en ruta.
El primero que me llamó la atención fue el Sigma ROX 4.0 Endurance, ya que tiene seguimiento de rutas mediante flechas, más que suficiente para mis objetivos, unas 40 horas de autonomía, datos para aburrir (demasiados para mi menester) y se ofertaba como robusto. No obstante, es caro, entre 80 € y 100 € o más, depende de donde lo encuentres. El presupuesto no daba para tanto, aunque ojalá tenerlo para un Coros Dura; ese es el mejor que encontré, pasándole la mano por la cara a los Garmin, que, en mi opinión, están algo sobrevalorados.
Acto seguido, tras revisar una pequeña lista de dispositivos de otras marcas con precios altos pero sin tanta autonomía, me topé con los ciclocomputadores GPS de las gamas de entrada de Bryton y iGPSPORT, la primera marca no me acabó de gustar ni ofrecía lo que buscaba, pero iGPSPORT sí. Así que sin pensármelo mucho compré el BSC100S, el modelo más básico, aprovechando una megaoferta de Aliexpress, con lo que me salió por unos 26 €, envío incluido.
El principal reclamo fueron sus 40 horas de autonomía, luego del primer y único uso, he de apuntar sus principales defectos: las pantallas de datos no son personalizables en absoluto, carece de navegación (características estas dos que no sabía que eran imprescindibles) y sobretodo, que la retroiluminación de la pantalla no es modificable, se enciende y apaga de manera automática según el ocaso y el alba, eso significa que su autonomía en recorridos con muchas horas de oscuridad puede acabar mermando significativamente. Por eso y porque el siguiente modelo de oferta me salía por algo más de un euro extra, lo devolví y compré el BSC200 también por Aliexpress, aprovechando la misma oferta, que incluía un soporte frontal (ideal para dejar libre el puerto de carga que se sitúa debajo).
Antes de hablar de este último dispositivo, estuve muy tentado de devolverlo y comprar por unos 30 € extras más o menos, el COOSPO CS500 (45 horas de autonomía, hoyga, y casi las mismas prestaciones que el BSC200) por BikeINN, pero de esa empresa no he sentido cosas buenas y no me fiaba, además de que no encontré alternativas a precios similares, llevaba unas semanas de idas y vueltas y comparativas y además todo tardó mucho en llegar, así que me conformé con no alborotar demasiado el avispero.
En fin, iGPSPORT BSC200, llevo un mes y algo usándolo y por el momento estoy satisfecho. Vayamos por partes:
- Se pueden personalizar las pantallas como quieras con ciertas restricciones en el número de elementos y su disposición, pero oye, más que suficiente. Así he ocultado la pantalla de datos de sensores, al no usar ninguno y me lo he ordenado en una primera pantalla de datos generales (hora, temperatura, tiempo en movimiento, velocidad actual, media y máxima, elevación acumulada y distancia recorrida), una segunda para subidas (con un gráfico del perfil de elevación realizado, pendiente máxima y hora), una tercera centrada en la velocidad (velocidad actual en tamaño grande, media, máxima y hora) y una cuarta y última con un popurrí de datos (odómetro, pendiente media, máxima, etc.)
- La precisión del trazado no es excelente, pero es suficiente y se asemeja mucho a la que realiza la app del teléfono. En la detección de la altura, pude constatar que difiere unos 9 metros de más respecto a la real (no me preocupa mucho, ya que luego se regulariza en Strava) y la inclinación del terreno la clava, cosa que realiza en tanto por ciento y no en grados, como he podido leer en algunos hilos de reedit. Apuntar también, que le cuesta cerca de 3 minutos pillar satélites (no es molesto si no tienes prisa).
- La navegación de rutas es suficiente si te la has memorizado aunque sea por encima previamente, te quita la incertidumbre en rutas nuevas o que has transitado poco, aunque es super básico y suele mostrar problemas en las rotondas, ya que cuando se topa con una, se ve la línea de la ruta como cortada. Sea como sea he logrado encontrarme y seguir la ruta aun con indicaciones tan sumamente básicas. Hay por eso dos hándicaps: el "mapa" tiene zoom, la escala de 50 m, no es la óptima, ya que funciona mejor con las escalas de 150 m o 200 m; tarda unos 200 o 300 m en darse cuenta de que te has desviado de la ruta y avisar, agradecería en este aspecto que fuera más preciso y avisara antes.
- El cacharro dispone de gestión de la iluminación (no como el BSC100S que mencionaba antes), permitiendo apagar el brillo o ajustándolo a bajo, medio o alto; así como de la descarga de la batería, con un modo ahorro.
- El de De Bike na Montanha
- El de PreTriathlon
- y el de MTB Castellon
-
Sobre la batería, que era lo que más me interesaba, la marca promete 30
horas de uso, cosa que encaja con lo que necesito, mucha autonomía para
cascarme 200, 300 o más kilómetros de una tacada sin preocuparme. No
contento con eso, para asegurar el tiro y aprovechando la temporada de
rebajas, compré en un pack de envío gratuito, la batería externa de
CYCLAMI, RVL01, junto al adaptador para situarla debajo del GPS, una funda y protector
de pantalla para el GPS y un cable USB-C que necesitaba, por menos de 14
€.
Fue un tiro a ciegas, ya que no tenía asegurada la capacidad de carga mientras se utiliza el dispositivo, cosa que al final resultó que sí, se puede cargar el ciclocomputador mientras se realiza una actividad. Gracias a esta adición, pasé de lo que calculaba alrededor de unos 600 km de autonomía aproximada en sus 30 h de batería, a unos ampliados 4.200 km y 200 y algo horas de uso continuado, mates muy estimadas, que no reflejan el números reales, pero dan una idea.
El único hándicap de la batería es que, a pesar de que se muestra un porcentaje de carga, no coincide exactamente con lo que realmente tiene almacenado, aunque varía muy poco, sobre un 7 por ciento. Acerca de esto, al cargarla por primera vez con el dispositivo apagado, me marcaba el 100% de carga, pero al encenderlo solo había cargado hasta el 93%. Tras esto, lo cargué estando encendido y sí cargó al 100% realmente.
A la hora de usar el dispositivo, he constatado que en la primera hora me baja sobre un 7% y luego se estabiliza, haciendo que en unas 5 horas solo se haya gastado hasta el 91-92%. En la siguiente salida, sin recargarlo, también de 5 horas aproximadamente, me acaba gastando un 4% o 5%, hasta el 88% - 87%. Esta relación de descarga parece mantenerse.
Ampliando lo de la batería, quería estar seguro de que esta manera de proceder con la descarga era correcta, así que le envié un correo electrónico a iGPSPORT explicando el tema. Me respondieron unos días después con un procedimiento para testear la batería, cosa que hice.
A continuación expongo el correo electrónico que recibí y su traducción, por si te interesa poner a prueba la autonomía de la batería y el resultado que me dío a mí. Cabe decir que el procedimiento, aunque funciona, mezcla interfaces entre dispositivos, pero es deducible de uno a otro por sus elementos comunes.
La indicación de la batería del ciclocomputador no es lineal, lo que puede afectar a la precisión de dicha indicación.En ese caso, el icono de la batería ofrece una visión general del nivel de carga y no indica el estado real de la batería.Le recomendamos que preste más atención al tiempo total de autonomía del BSC200.Se considerará que la batería está en buen estado cuando el tiempo de autonomía sea normal.El tiempo total de funcionamiento se calcula desde que la batería está completamente cargada hasta que se agota por completo.Si el cliente tiene alguna duda sobre la duración de la batería, puede comprobarla mediante el siguiente método:1. Cargue completamente su BSC200 durante dos horas (nota: es decir, que esté totalmente cargado, no cargarlo a drede durante dos horas sin interrupción).2. Reinicie el dispositivo. (Pasos: Ajustes > Sistema > Reinicio del dispositivo.)3. Ajuste el tiempo de retroiluminación a 15 segundos, desactive Night Bright y ajuste el brillo a Medio.Consulte la configuración que se muestra en la siguiente imagen:
4. Acceda al modo APP-Ride, desactive el inicio automático y la pausa automática; acceda a la gestión de energía y desactive el modo de suspensión automático y el apagado automático. Consulte la configuración que se muestra en la siguiente imagen. (nota: la interfaz de la app para el BSC200 carece de la sección "Ride Mode", esta se tiene que ir a buscar a "Página de ciclismo" y de ahí a los automatismos)5. Coloque el dispositivo en una zona con señal GPS, preferiblemente cerca de una ventana con buena recepción de GPS.6. Inicie la grabación manualmente pulsando el botón izquierdo. El dispositivo se apagará automáticamente cuando se agote la batería y guardará la actividad grabada.7. Suba esta actividad a la aplicación iGPSPORT y compruebe el tiempo total registrado. El tiempo total de recorrido representa la duración de la batería del dispositivo.



